Cae la lluvia
Cae la lluvia. El aire se purifica en la ciudad. Los charcos ensucían los bajos de los pantalones demasiado caídos... Es el precio que hay que pagar por ir a la moda. Cabezas mojadas. Es curioso como cuando llueve se mezcla el frío del ambiente con el calor del cuerpo. Se crea una película de sudor que nos hace estar incómodos el resto de nuestro camino hacia quién sabe dónde. Las gotas nos resbalan por la frente. Las más hijas de puta, se nos cuelan justo en la colleja, en la parte que queda más indefensa, al igual que el tacón de Aquiles. Es una sensación parecida a la tortura más torturadora. Parece como si cientos de alfileres helados se concentrasen en esta parte de nuestro cuerpo tan poco decorosa, para avisarno que la lluvia va en serio... Y es que nos mata el gris... Mejor dicho, nos mata el hecho de que no salga el sol. Este es momento en que más nos solidarizamos con las plantas... Éstas dependen directamente de él. Pues parece que nosotros también... Pero el agua purifica el ambiente, ¿eso ya lo he dicho? Se trata de un elemento parecido al fuego: renueva. ¿Qué tiene más poder destructivo, el fuego o el agua? ¿Un incendio o unas inundaciones? Pues eso, esto nos debería valer.
Cuando llueve (me hace gracia el pensarlo) somos los animales más asustados e indefensos del reino animal. Vamos corriendo escapando de quién sabe qué. No queremos calarnos, pero sin embargo nos empeñamos en ir corriendo, como si supiéramos esquivar la trayetoria de cientos de miles de millones de gotas que caén a la vez... Parece estúpido, pero que alguién me conteste diciéndome que él no lo ha hecho alguna vez.
¿Cuantas veces llueve a lo largo del año en comparación con los días que sale el sol? (en España, ojo). Dejemos que caiga la lluvia por una vez. Sólo por una. No la critiquemos. No pongamos escusas. No querramos no mojarnos. Un buen chaparrón puede servir para dos cosas. O bien nos renueva..., o nos hace coger una pulmonía o un catarrazo de tres pares de narices. Lo cuál, también acaba por dejarnos como nuevos una vez pasada la semana en cama reglamentaria.
¡Vamos!


la rata dijo
yo quiero q salga el sol para q te pongas ese polo q te queda tan bien BOLLAZO !!!!! jajaja
8 Abril 2008 | 12:54 AM