El jardinero y las flores
Hay quien dice que muchos de mis post tratan sobre el mismo tema... El sexo y el amor. Una combinación poco recomendable en según que épocas de nuestra vida. Me explicaré.
Imaginaos que estamos en esos momentos en los necesitamos cariño y venderíamos nuestra alma al primer embaucador que se cruzase en nuestro camino.O embaucaora, ¡Ojo! El cariño nos emborraharía tanto que no dejaría que nuestros ojos vieran más allá de un comodín contra la soledad. Sin pensar que el amor, posiblemente se encuentre al otro lado del cariño y la amistad, mucho más allá..., al otro lado del acantilado... ¿Es el amor el hecho de acostumbrarnos a una persona que nos aguanta, que nos parece lo suficientemente guapa o guapo para nosotros, que no tiene demasiados defectos, con la que podemos quedar, a la que podemos llamar a todas horas, con la que podemos ir al cine, pasar una aburrida noche de sábado en casa (sin más aspiración que hechar un par de polvos y estar a la alura) o simplemente pensar en que ella es lo mejor que nos ha podido pasar en la vida...
Nos parece que cuando ya llevamos manteniendo una relaión durante un cierto tiempo con una persona, conocemos todo sobre ella... Creemos conocer cuáles son sus gustos, cuáles son sus temores, que ropa le favorece, que actor le encanta y que comida es su preferida... Pero aún más, nos creemos unos auténticos especialistas en que nuestra pareja se quede bien satisfecho... Tanto, que nunca se queda con ganas de repetir, o al menos eso es lo que nosotros queremos creer. Me refiero, sin nigún tipo de dudas, al sexo, a la cama, a hacer el amor, a echar un polvo, a follar (como lo queráis llamar). La mayoría tendemos a pensar en que conocemos todos los trucos para que el otro se estremezca de placer en esas noches locas (que se suceden cada fin de semana sin discusión y siguen un planing estipulado y difícilmente cambiable)... Me volveré a explicar... ¿Alguién a oído hablar de la típica frase: Hoy toca? Pues si señor... Después de una semana de trabajo intenso, el fin de semana es prácticamente, el único reducto que le queda a una pareja para demostrarse su amor... Invariablemente el plan es el siguiente. Cenita con o sin amigos... Después puede haber un simulacro de salir de fiesta con los amigos de él o de ella ( y digo lo de simulacro porque curiosamente los que tienen pareja abandonan el barco antes de tiempo). Todavía les queda el según round entre sábanas, en el mejor de los casos. Y cuando llega el ansiado momento de la cama (se trata de sexo periódico, cómodo, cómplice y puede que poco excitante) sabemos perfectamente lo que tenemos que hacer ¡oh sí! Parece que hayamos hecho un máster en: estimula el punto g de tu pareja y sed felices los dos, Es una broma, no me lo toméis en serio.
Una vez llegado a este punto, prefiero no reeler lo que he escrito porque seguramente, rompería el texto, eso sí, virtualmente. Yo ante esta comodidad, este acompañamiento "altruísta" de la soledad de nuestras almas, ante este amor voy a contestar con la parábola del jardinero y las flores. Me gustaría que volviérais a utilizar vuestra imaginación. Ahora, por arte de magia y sin aviso previo os habéis convertido en jardineros. Así que poneos el mono, los guantes, las botas de agua y el sombrero. Pero vamos al grano... Se supone que la flor es vuestra pareja. Y vosotros evidentemente estáis al cargo de vuestra flor particular. El buen jardinero, está pendiente de sus plantas y flores. Las cuida, las riega, las poda, para que den lo mejor de ellas. Las ve crecer. Es testigo de que de un capullo (jejeje) han pasado a convertirse en unas magníficas flores con unos preciosos pétalos. El buen jardinero conoce a fondo sus plantas... es un especialista de verdad porque sabe que conviene a estos seres vivos en cada caso, forma parte de su trabajo (en nuestro caso, el principal trabajo que deberíamos desempeñar es el de saber amar). Nuestro jardinero es un especialista en amar, porque quiere que sus plantas se desarrollen todo lo posible, abriéndo al máximo sus pétalos, consiguiendo los más espectaculares colores y, sin duda, esparciendo como ninguna sus semillas...
De eso se trata el AMOR, con mayúsculas. El buen jardinero no cuida sus flores para después de un tiempo cortarlas y llevárselas a su casa para su disfrute, aunque le gusten tanto que quiera contemplarlas las 24 horas del día... Aunque las ponga en el mejor sitio, donde el sol entre más y donde las pueda adorar sin excepción todos los día de su vida, hasta que éstas se acaben pudriéndo....No se trata de ese amor asfixiante... El buen jardinero cuida de sus plantas para que estás den lo mejor de sí en libertad, para que todo el mundo que pase por el jardín pueda exclamar:"¡Cielo santo, que preciosidad!", y que continúen su camino hacia sus quehaceres más felices de lo que habían estado hasta ese momento. Aunque haya sido una décima de segundo... Porque la belleza, aunque sea ajena o la veamos en la naturaleza, nos llega al alma y disfrutamos contemplándola... Y en cierto modo, quisiéramos reflejarnos en ella.
El AMOR está en contra de dejar que las cosas se pudran. Amar significa que el otro llegué a realizarse gracias a nosotros, (aunque nuestra contribución sea ínfima)... De dejar crecer al otro/a en todos los aspectos para que el resto de la humanidad pueda exclamar: ¡qué preciosidad de persona! Porque ésta será feliz y transmitirá esa sensación al resto. Llegará hasta donde sus posibilidades la lleven y, desde luego, nadie la mantendrá alejada de sus sueños. Nadie la mantendrá aletargada y engañada entre algodones y tercio pelos. Nadie la tendrá colocada en el mejor sitio del mundo creado especialmente para ella a base de dos, sólo de dos (tú y yo).

Mrs Maggots dijo
Pues no habia leido esta parrafada que te has marcado con cuentecito a lo jorge bucay, creeme. Enseñandole a laura tu blog estaba.
joder Diego estas mas liado que la pata un romano. Teorizar sobre el amor en tu caso no es lo que mejor te viene. Y yo no te dije que tus post iban sobre el sexo y el amor. Te dije que siempre eran sobre lo mismo. Pero no sobre el sexo y el amor, sino sobre tu inseguridad frente al sexo y el amor. Me parece que para llegar de A a B estas pasando por todas las letras del abecedario antes. O sea que te estas complicando a la enesima potencia. no sé. en fin. que las cosas son mas faciles, todo es mas facil. relativiza. se frivolo. deja de medir, analizar, hipotetizar y riete un poco de todo. Relajate y disfruta. no midas las consecuencias ni los efectos de las causas.
Te pondre yo otra metáfora: el sexo y el amor es lo mismo que cuando esta lloviendo y estas en casa con los pantuflos y la estufa y no quieres salir. empiezas a pensar en todo lo poco que te apetece salir y los inconvenientes y lo mal que te lo vas a pasar. pero luego sales y te vas a un garito y te ponen tu cancion favorita y estas con todos tus amigos y pasandolo de puta madre y piensas -menos mal que he salido! como me iba a perder yo esto!- claro que tambien te puede pasar que te arrepientas de salir. Pero casi siempre es lo contrario si la musica es la adecuada. para eso tienes que elegir el garito adecuado. Y la eleccion si tienes claros tus gustos no es complicada.
bueno menuda chorrada que te estoy poniendo es que estamos aqui Laura y yo que no terminamos de grabar los cds de la fiesta y estamos agotadas ya. Pero merecera la pena cuando mañana escuchemos todos los temazos juntos. Bueno volvemos a ello....que estamos ya hartas de fiesta y eso que ni ha empezado.
besotesssss
12 Abril 2008 | 02:01 AM