Publicidad:
La Coctelera

unrincondemadrid

23 Abril 2009

Barcelona primera parte

Todo empezó con una llamada de teléfono. En ese momento creí que mi mundo se tambaleaba, al menos, el reducido mundo al que me intentaba aferrar como un desesperado. ¿Irme a Barcelona a trabajar y dejar Madrid? ¿Definitivamente? Me surgían mil y una preguntas. ¿He aprovechado todo lo que tenía que aprovechar esta experiencia? ¿He hecho todo lo que he podido? ¿He remado siempre hacia una dirección? ¿Me he dejado llevar por la corriente? No había tiempo de pensar al día siguiente viajaba para Tarragona. Unos días sin demasiados sobresaltos, un mensaje de móvil inofensivo y una respuesta ambigüa pero que a mí me sirvió para acallar mis remodimientos por no hacer nada.

Pero antes de volver a Madrid, esta vez una llamada inesperada me volvió a arrojar al abismo de las dudas: ¿Quieres probar un mes en Barcelona? Sí. No había tiempo para pensar. La experiencia de aprender otra forma de trabajar y descubrir una ciudad como Barcelona (muy presente durante toda mi vida a causa de la cercanía con mi pueblo, aunque  no por ello dejaba de ser totalmente desconocida para mí), me hicieron dar el paso.

Primer día.  Una redacción diminuta. Los saludos de rigor con mi delegado para las siguientes cinco semanas. Nos ponemos manos a la obra. Unas cuantas indicaciones del funcionamiento. Aquello no iba a ser muy difícil. Y en medio de las explicaciones, aparece la primera cara conocida. Nos vamos corriendo al primer tema. Unas cámaras de videovigilancia de "pega" que un vecino había instalado en la pared exterior de su casa. Harto de que jóvenes borrachos y "yonkis" dejaran su calle heha unos zorros, rebosante de orines y basuras, decidió tomarse la ley por su cuenta. Esa fue mi primera toma de contacto con la cámara. ¡Menuda responsabilidad, mis primeros planos iban a ser emitidos!

Después llegaron otros temas: las motos Impala, los músicos de youtube (mi primer tema en Barcelona), la entrevista a un alto cargo de la "conselleria de Medi Ambient", la muerte de Rubianes, las preguntitas a Buenafuente, el día de las enfermedades raras y alguna cosilla más que seguro de me escapa a causa de la tiranía de la memoria desmemoriada. De cómo me sentí en los primeros días creo que se podría resumir en dos palabras: mucho trabajo. Nunca habría pensado que se trabajara tanto aquí. Se podría decir que el coche es nuestra segunda redacción. Y nuestra primera, la calle. La que forma parte de un edificio y cuenta con mesas, ordenadores, teléfonos e impresoras, esa, no la pisamos. Creo que he encontrado la esencia del periodismo que esta cadena puede ofrecerme, la calle. Viajar, hablar, ver, experimentar. Y todo eso para luego volver a esa redacción que no pisamos, para configurar nuestros propios reportajes. O como diría un reciente buen amigo, para ser mercenarios de Madrid. Es cierto que a veces puede uno sentirse frustrado por hacerle el trabajo a otros. A nadie le gusta realizar un "curro" de agencias, pero en este momento siento "que ellos se lo pierden, yo he estado ahí".

Bueno, qué puedo decir de mi nuevo "hermano" (ésto es sólo para iniciados en comprender mi vida). Es un tipo genial. Hay que ver la de veces que me he podido reír con él. Otras he sufrido al ver como se desenvuelve en según que circunstancias. No puedo con el cigarrillo entre plano y plano. O entre entrevista y plano. O su "hay tiempo de sobra". Quizá su carácter más pausado, del que sabe y además asimila que al final de mes va a cobrar lo mismo, se esfuerce al máximo o no, se complementaba bien con mi hiperactividad. Por otra parte, creo que no he conocido a otra persona más salida, sin contarme a mí claro. Pero lo mío es más necesidad que lo suyo que es pura gula. O como le gusta decir a él: "que me haya quedado llego no significa que no pueda ver la carta de postres". Sus aspiraciones de Carlos Saínz en plena carrera cronometrada a veces me pusieron al borde de un ataque de nervios. Sus "paellas", que no significa nada culinario sino sus trompos y sus cogidas de curvas cerradas a mucha más velocidad de la recomendada, ponen del revés al más pintado. Aunque su forma de ser, noble, atenta, amistosa y sin aires de grandeza bien valen que diga de él que es un buen compañero. Que en los días que corren..., más de uno se daría un canto en los dientes si oyera decir de él lo que yo digo de mi "nuevo hermano".

Eso de "nuevo hermano", es complejo de explicar. No es que cuando hablo de hermandad me esté refiriendo a que formemos parte de una secta, sino que nos identificamos con una forma de pensar. Ésta tiene curiosamente, a las mujeres guapas y a la fiesta como base de su filosofía. Bien. Me acuerdo ahora de algunos temas que he hecho con él: la crisis de la madera, los molinos de viento, las cerezas glamour, el deshielo, la sonda espacial hecha por estudiantes, el slowfood,  la torre Agbar.

Cientos y cientos. También podría decir, miles y miles de kilómetros recorridos a bordo de los seat León e Ibiza. Los bautizados por mí como los segundos "Cutrunings", los coches que llegan al destino antes de haber salido.

Durante este tiempo siempre ha habido tensión. He llegado a no poder dormir bien por pensar que llegaría el momento de hacer un directo. He llegado incluso a soñar con el trabajo y a no lograr descansar por ese motivo, dándole vueltas a los reporajes. He cerrado varias veces la delegación. He llegado antes de hora para que no me pillara el toro con reportajes. Ha habido dos momentos críticos de los que ahora me acuerde. La primera semana que me tocó con el hermano. El lugar, el salón Barcelona Degusta. Después de estar toda una tarde grabando sin saber lo que queríamos, o mejor dicho, lo que él quería, llegamos al coche, llamamos a Madrid y nos echan la bronca. Resulta que no habíamos hecho lo que ellos nos habían pedido. Y lo peor es que tenían razón. Ese fue el único momento en el que no he defendido, durante todo este tiempo, la forma de trabjar del hermano. Para intentar solucionar el entuerto, me las ingenié para hacerme una paja mental. Buscamos a dos madres y dos chicas, las llevamos a que probaran varios platos para escenificar el desacuerdo entre los gustos entre padres e hijos. Y luego, como no, la dieta mediterránea como el lugar de unión y comunión. Curiosamente, ese reportaje lo locutaron en Madrid. Ella se llevó los laureles de salir en televsión por ser mujer, yo la satisfacción de haber solucionado un problema. Una grabación de una hora, con una historia más o menos potable, y para ser emitido la misma mañana.

Lo más peligroso, subirme a la "azotea" de un molino de viento a más de 60 metros de altura para hacer una medianilla. Ésto fue en Reus, en un campo eólico. No sé si será periodismo o no, pero ésto, ésto es lo que quiero hacer y no estarme en la redacción.

 

servido por unrincondemadrid 1 comentario compártelo

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

Mrs Maggots

Mrs Maggots dijo

Me quedo con tu última frase...."No sé si será periodismo o no, pero ésto, ésto es lo que quiero hacer y no estarme en la redacción." Espero que dejar todo lo que has dejado atrás, que es mucho, merezca la pena realmente. Lo malo es, cuando en mi caso, yo no soy la que apuesto al doble o nada, e igualmente pierdo la jugada.

En fin, como dice nuestro querido Drexler, "El tiempo dirá si al final, nos valió lo dolido"....

30 Abril 2009 | 08:10 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

¡Hola, que tal! Me llamo Diego. Soy un enamorado de Madrid, aunque muchos piensen que me he vuelto totalmente loco. Me encanta caminar por la ciudad, ver sus monumentos iluminados cuando cae la noche, recorrer las calles y caminos del Retiro, visitar los lugares de culto, pasar toda la tarde tapeando y sobretodo, mezclarme con gente de todo el mundo. ¿Os apetece que descubramos la ciudad juntos? ¡Vamos a ello!
Contador Gratis

Fotos

unrincondemadrid todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera